Jerez de los Caballeros

Del “Ceret” fenicio y del “Xeris” musulmán derivaría el actual nombre de Jerez de los Caballeros, ciudad empapada de historia desde sus orígenes que cuenta en su haber con un pasado celta, fenicio, romano y árabe.

La relación de Jerez con la corona comienza en el periodo medieval, desde la toma de la plaza por los caballeros del temple, hasta llegar a ser una población de realengo por la gracia de Carlos I. Su situación estratégica y lo inexpugnable de su fortaleza, a manos de los caballeros del Temple y de Santiago posteriormente, hizo que fuera elegida como lugar de encuentro entre monarcas y señores en momentos históricos delicados. A veces documentados como el encuentro entre Alfonso XI, camino de Sevilla, y su abuela Isabel de Portugal; y otras sin documentar como los posibles encuentro de Isabel y Fernando con Don Alonso de Cárdenas.

Esta relación con la corona y con los Reyes Católicos y su familia concretamente, hizo que Jerez cerca de Badajoz (así se llamaba en la época de Isabel) tuviera su máximo esplendor entre finales del siglo XV y el XVI. Pues en 1471 Enrique IV, hermano de Isabel, exime a los jerezanos de algunos impuestos y otorga privilegios que Isabel y Fernando respetan, llegando su nieto Carlos I a concederle el título de “ciudad”.

Pero si algo liga a la ciudad de Jerez a la historia de Isabel en Extremadura es la Orden de Santiago (y su último Maestre, Don Alonso de Cárdenas) y los hechos que acontecieron entre 1475 y 1479 en esta fortaleza que tantos conflictos y percances ha vivido.

Si la muerte de Enrique IV y la coronación posterior de Isabel desatan la guerra de sucesión entre Isabel y Fernando y Portugal, la muerte del Maestre de la Orden de Santiago,  Don Juan Pacheco, genera un nuevo conflicto que se superpone en tierras Jerezanas y se dirime en esa ciudadela. Tras la muerte de don Juan Pacheco, reclamaran el título Diego Pacheco, Marques de Villena; Alonso de Cárdenas y Enrique Pérez Guzmán, duque de Medina Sidonia. En esos momentos, los reyes Católicos, sumergidos en la contienda por el trono contra Portugal, no intervinieron directamente en los enfrentamientos que se dieron en tierras extremeñas, concretamente en el condado de Feria, con sede en la cercana Zafra.

En las inmediaciones de Jerez se enfrentaron las tropas de Alonso de Cárdenas, Maestre de la Orden, con las del Señor de Feria. Tras el combate, acordaron que la Orden demolería el castillo de los Santos de Maimona.

En 1475 Don Alonso de Cárdenas tuvo que refugiarse en el castillo de Jerez de los Caballeros resistiendo bravamente el ataque del  duque de Medina Sidonia, que  fue rechazado y, ante la respuesta de Alonso, tuvo que huir hasta Llerena para ser derrotado poco después en su territorio. Los Reyes Católicos vieron en Alonso de Cárdenas, tras esta hazaña, un general para sus tropas y un Maestre para la Orden.

Durante estos años, los reyes iban y venían desde Trujillo, tanto a Toledo como a Sevilla, donde se ubicaron durante el año 1477. Y no es de extrañar, conociendo la naturaleza de Isabel y Fernando siempre presentes en la batalla y dispuestos a dialogar con sus aliados, que esta fortaleza de Jerez los reuniera para trazar estrategias ya que siempre serían bien recibidos y agasajados.

Cuentan los archivos de la Orden que esta guerra con Portugal por la corona de Isabel costó a Jerez grandes desperfectos en sus murallas, y que, una vez pacificada Extremadura, los reyes y el Maestrazgo rehabilitaron esta muralla y fortaleza que tan efectiva defensa había proporcionado.

Entre sus enclaves destaca el Castillo, el convento de Nuestra Señora y el de la Madre de Dios, el barrio de Santa Catalina, diversas Casas de Justicia o la iglesia de Santa María de la Encarnación así como una zona de morería y la judería. El esplendor renacentista del que disfrutó la ciudad no empaña su antigua fisionomía, por ello la ciudad fue declarada como Conjunto Histórico-Artístico en 1966.

 

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Arco de Burgo en Jerez de los Caballeros

Arco del Burgo

De finales del siglo XI, este enclave se localiza en la zona baja de la ciudad y es una de las primeras puertas medievales del recinto amurallado. Ha sido objetos de innumerables restauraciones dado su frágil material (mampostería). Las almenas, el torreón y el paño de muralla nos hablan de su antigua función defensiva.

 

 

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Iglesia de San Bartolome en Jerez de los CaballerosIglesia de San Bartolomé

En el barrio que lleva su mismo nombre y en una zona elevada se localiza este templo, del cual se tienen noticias desde finales del siglo XV. El rico y abigarrado aspecto barroco es su seña de identidad aunque ha pasado por gran cantidad de restauraciones. La torre, derribada bruscamente en 1759, se levantaría gracias a las rentas municipales de la dehesa jerezana. El templo está dedicado al Santo Patrón de la Ciudad.

Según la leyenda, su origen se remonta a tiempos de la Reconquista, cuando los reyes de León hacían incursiones por estas tierras, entonces en manos de moros. La fábrica actual es muy posterior, aproximadamente del siglo XV y reformada en los siglos XVI y XVII, pero aún quedan muchos vestigios de su gótica fisonomía anterior. Debió iniciarse como ermita y, bajo el nombre de San Bartolomé de la Jara, se alzaba en el siglo XIII en la parte más prominente de la población. Debido al terremoto de Lisboa en 1755, sufrió una remodelación en años posteriores lo que le dio su aspecto actual.

En la portada destaca la escultura de San Fernando y, en los azulejos, San Diego de Alcalá, San Antonio Abad, San Antonio de Padua y San Francisco de Asís. Entre todo, destaca la ya mencionada torre, de una decoración rica y profusa propiamente barroca a base de yeso, ladrillo y barro vidriado. Del interior destaca el sepulcro de Don Vasco de Xerez, el retablo y la gran colección de obras de orfebrería.

 

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Iglesia Parroquial San Miguel en Jerez de los CaballerosIglesia parroquial de San Miguel

Se localiza en la plaza que lleva su nombre y empezaría a levantarse a mediados del siglo XV. Sufrió una serie de remodelaciones a lo largo de los años, de ahí el vaivén de estilos artísticos en una misma obra, como gótico o renacentista. El barroco le dará su aspecto final, del cual destaca la cúpula y la decoración de la misma con el tema de la Santísima Trinidad; o la torre, santo y seña del arraigo del barroquismo en la Baja Extremadura.

 

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Fortaleza Jerez de los CaballerosCastillo de Jerez de los Caballeros

Este castillo templario datado en el siglo XIII, se alza sobre un cerro próximo a la localidad, manteniendo una perfecta forma pentagonal. Cuenta con una muralla de protección para los momentos de conflicto entre musulmanes y cristianos, aunque algunas partes han sido reconstruidas por su deterioro. De entre todas las torres (se conservan 16), destaca la del Homenaje, grande y sólida; y la llamada Torre Sangrienta en la cual perderían la vida los últimos caballeros templarios del lugar. En la actualidad es el escenario del Festival Templario.